CUBO. Fiel a su propuesta urbana presentó una serie de inspiración geométrica para dama y caballero en tonos nude, blanco y negro; en los que destacaron vestidos asimétricos y prendas de cortes libres. Un básico fueron las riñoneras.
Carlos Ortega. Se inspiró en los 20 signos del calendario mexica. Los vestidos drapeados en azul marino, jade, rojo y negro elevaron los símbolos prehispánicos a una reinterpretación contemporánea. Los accesorios siguieron la misma línea con grandes piezas de jade y ónix.
